miércoles, 12 de agosto de 2015
lunes, 27 de julio de 2015
La educación en las sociedades
La educación en las sociedades democráticas, al presuponer que todas las personas son
sujetos de derechos y los adultos son ciudadanos, tiene como una de sus principales finalidades
la formación cívica, aunque no siempre se haga explícito este propósito. Por esta
razón, el desarrollo de la democracia moderna ha estado ligado a las políticas educativas
implementadas por los Estados.
De acuerdo con los resultados de diversos análisis comparativos entre países y, al
interior de cada país, entre grupos sociales e individuos, existe una fuerte correlación
positiva entre escolaridad y democracia. (Gonzáles, 2010, pág. 390)
Una larga tradición de investigación empírica,
que se remonta a mediados del siglo pasado con los estudios clásicos de Lipset, Almond
y Verba, y que ha sido revisada y puesta al día con los de Putman e Inglehart, entre otros,
ha argumentado convincentemente que la educación es uno de los principales factores
que influyen en el desarrollo democrático.
Y no podría ser de otra manera, ya que la democracia se fundamenta en la razón pú-
blica, y los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para ejercerla se adquieren
principalmente en la escuela. (Gonzáles, 2010, pág. 391)
Bibliografía
Gonzáles, T. (2010). Democracia y formación ciudadana. México: Federal S.A.
Los objetivos y retos actuales de la formación ciudadana
El concepto de formación ciudadana no
tiene un significado unívoco. En la historia,
la formación ciudadana aparece
asociada al sistema educativo nacional y
a la población infantil escolarizada, pero
en la actualidad su uso se hace extensivo,
como concepto y como práctica, para
referir a la formación que reciben tanto
los ciudadanos como los futuros ciudadanos,
a la educación en el ámbito formal
(escuela) y a la que se desarrolla en los
espacios informales, y no se constriñe a
una determinada temporalidad, ya que
demanda una educación permanente a
lo largo de la vida. Desde esta perspectiva,
la educación es un hecho político
que puede contribuir a la transformación
social y que, como proceso dinámico,
desborda los límites de los aprendizajes
escolares para vincularse prácticamente a
la realidad social y política con intencionalidad
democratizadora. (Gonzáles, 2010, pág. 380)
Ahora bien, la educación cívica puede
definirse, de manera inicial y en un sentido
amplio, como un proceso integral y permanente
de formación de los individuos
que alienta el desarrollo pleno de sus
potencialidades, en un contexto de reconocimiento
y respeto a sus derechos fundamentales.
En el presente se le asigna la
tarea genérica de desarrollar las capacidades
y competencias en los ciudadanos
para participar en las instituciones y en la
vida pública, concretamente la tarea de
favorecer la adquisición de conocimientos,
el desarrollo de habilidades y destrezas,
así como la internalización de actitudes
y valores que les permitan el ejercicio de
una ciudadanía activa en función de sus
derechos y responsabilidades ampliadas. (Gonzáles, 2010, pág. 387)
La educación debe ser democrática
tanto por sus fines como por sus procedimientos.
El objetivo genérico de la
formación ciudadana es “formar mejores
ciudadanos” para el sistema democrá-
tico que, a diferencia de otros órdenes
políticos, se define por la reivindicación
del conjunto de derechos ciudadanos. El
objetivo específico es desarrollar en los
ciudadanos y futuros ciudadanos las capacidades
y competencias necesarias (cognitivas,
valorales, sociales, afectivas y
Los objetivos y retos actuales de la formación ciudadana y para ejercer esos derechos, así
como las responsabilidades asociadas
a ellos, en su calidad de miembros de
una comunidad política determinada. (Gonzáles, 2010, pág. 389)
Bibliografía
Gonzáles, T. (2010). Democracia y formación ciudadana. México: Federal S.A.
miércoles, 15 de julio de 2015
Democracia y formación ciudadana
Introducción
Veremos a bordo que el concepto de formación ciudadana no tiene un significado unívoco. Por ello la historia de la formación ciudadana aparece relacionada al procedimiento educativo nacional y a la población infantil escolarizada, pero en la actualidad su uso se hace ampliable, como concepto y como experiencia, para referir a la formación que reciben tanto los ciudadanos como los futuros ciudadanos, a la educación en el ámbito formal (escuela) y a la que se desenvuelve en los espacios informales, y no se constriñe a una definitiva profanidad, ya que demanda una educación permanente a lo largo de la vida.
Desarrollo
Un buen ciudadano es aquel que conoce y ejerce sus derechos que están garantizados en la ley, y que además sabe de los mecanismos de protección de esos derechos, reconoce la titularidad de los mismos en los demás y asume sus convenios legales y compromisos sociales. Desde este fin abstracto de “instituir buenos ciudadanos” se derivan distintas concepciones y mandatos a la educación. Para alcanzar que la democracia se sostenga en el tiempo, es importante explicar lo que la democracia realmente puede hacer y educar en valores y prácticas. (Gonzáles, 2010, pág. 36)
Actualmente, los ciudadanos descubren que la democracia puede ser aplicada a otros campos de los tradicionalmente esperados y generan nuevas expectativas sobre su funcionamiento, juzgándola con base en su experiencia cotidiana. (Gónzales, 2010) afirma: que al pensar en la formación de los ciudadanos, es necesario entender las restricciones que estos enfrentan en la realidad y considerar, al mismo tiempo, tanto los derechos que los ciudadanos disfrutan formalmente como las condiciones bajo las cuales se ejercen, de manera que se pueda dar cuenta de todas las dimensiones que favorecen o restringen la participación de las personas en el ámbito público. (p.37)
No hay duda de que la educación tiene como fin esencial el desarrollo continuo de las personas y las sociedades, y que las políticas educativas, en tanto criterios permanentes mediante los cuales los gobiernos se relacionan con la sociedad, son una estructuración privilegiada de las personas y de las relaciones entre individuos, grupos y entre naciones; como políticas de Estado tienen, evidentemente, un papel decisivo en la formación de los ciudadanos en las democracias. (Tereza, 2010, pág. 39)
La formación de los ciudadanos capaces de asumir un papel activo en la sociedad acompaña necesariamente las innovaciones democráticas, el desempeño de las instituciones y la evolución de la cultura política de las sociedades, es posible imaginar y pensar en la capacidad transformadora de la educación y sus potencialidades democratizadoras para el país, también considerar que en tanto la democracia y la ciudadanía son resultado de un proceso “instituyente”, más que de un discurso, reconocimiento o estatus señalados, su carácter inacabado y en construcción abre posibilidades y plantea exigencias a la formación ciudadana. (Tereza, 2010, pág. 42)
Conclusión
El beneficio de educar a la ciudadanía ciudadanos las capacidades y competencias necesarias para la democracia es para formar mejores ciudadanos” para el procedimiento democrático que, a diferencia de otros órdenes políticos, se define por la reivindicación del conjunto de derechos ciudadanos y Desarrollar en los ciudadanos y futuros y prácticas para ejercer esos derechos, así como las responsabilidades asociadas a ellos, en su calidad de miembros de una comunidad política determinada.
Glosario:
Unívoco: particular
Escolarizada: establecimiento público
Ampliable: extenso
Reivindicación: demanda
Bibliografía
Gonzáles, T. (2010). Democracia y formación ciudadana. México: Federal S.A.
lunes, 13 de julio de 2015
Los cambios en el ser humano
Los cambios en el ser humano
Sicología de la personalidad
Morocho Lozano María Mercedes
2do ciclo “B”
Clínica
Los
cambios comportamentales de ser humano
Introducción
Conoceremos
las modificaciones son los cambios
inesperados voluntarios u inmediatos (inconscientes) esta variable está
compuesta el ser humano y es una gran parte que genera polémica al preguntarse
porque existen distintos comportamientos en un individuo conocer si
verdaderamente se divide en dos que se transmiten, primero por la heredabilidad y porque al criarse en el
ambiente él le va formando por ello cada individuo es único e irrepetible y aun
es un individuo inexplicable por las grandiosas modificaciones que realiza en
su conducta en su vida cotidiana.
Desarrollo
Las conductas reprimidas provocan sufrimientos que
favorecen la gestación de situaciones sociales conflictivas. “La persistencia y
reiteración de otras acciones generadoras de nuevas conductas reactivas
negativas, sobre saturan el nivel de sufrimiento en esas persona" (Navarro, 2011, pág. 05) provocada, en la mayoría de los seres
humanos, casos, un arranque de ira desenfrenada” Los individuos al tener
efectos o emociones negativas tienden a reaccionar de una manera que a las
personas que les rodean es admiración y a la vez una sorpresa al ver el comportamiento de tal persona
cambia por una situación delicada que esté pasando a esto se le conoce como la
recaída que genera conflictos a través de actos de violencia, agresiones,
ataques, etc.
Que
se encuentra un conflicto social en una persona
tanto en la vida interna como en el entorno que vive rodeado. "Hay que destacar
que, aunque los pares de acción y reacción tengan el mismo valor y sentidos
contrarios, no se anulan entre sí, puesto que actúan sobre cuerpos distintos.” (Yela,
2010 pág. 2.) Esto se debe a la reacción que la otra persona hace sobre
nosotros, aunque no haga el intento de empujarnos a nosotros. La reacción cuando estamos en una piscina y
empujamos a alguien, nosotros también nos movemos en sentido contrario. El
ejercicio y la resistencia.
“Se nombra fuerza de acción a la que es
ejercida por el primer cuerpo que origina una fuerza sobre otro, por lo tanto,
se denomina fuerza de reacción a la originada por el cuerpo que recibe y
reacciona con esta otra fuerza sobre el primer cuerpo”. (Ándradre, 2011 pág. 03). Esto significa que siempre en que un
cuerpo ejerce una fuerza sobre otro este también ejerce una fuerza sobre él. La
gente reacciona de diferentes formas en su entorno.
“El deseo sexual inhibido es una alteración
del deseo sexual normal que según las estadísticas afecta al 40% de las mujeres
y al 30% de los hombres, desde la adolescencia hasta la culminación de la vida”.
(Arce, 2011, pág. 07) el individuo por naturaleza al llegar a la adolescencia
tiende a tener el deseo sexual con su género opuesto o del mismo género
esto apunta que el problema no es con el
funcionamiento, sino con el deseo, y corresponde a la primera de las fases del
ciclo sexual, la del apetito sexual, que conduce a buscar pareja, a
involucrarse, intercambiar estímulos y a excitarse mutuamente.
“Toda
acción humana ejercida sobre otra persona provoca un sentimiento o conducta
reactiva, sea positiva o negativa”. (Ándrade, 2011, pág. 30) Los individuos
tenemos la manera de comportarnos de distintas maneras, este comportamiento
depende de la situación u ocasión en el que se encuentre el individuo. Los
sentimientos atraen de manera similar y
mecánica la misma energía, pues el resentimiento puede originar otros
sentimientos negativos que necesariamente es resentimiento. A lo largo de la
vida de un individuo, viene acumulando recuerdos de alegría, tristeza, odio,
resentimientos, venganza, timidez e incluso el resentimiento.
Existe la conducta
maladaptiva se deriva de una limitada s conducta maladaptativa derivada de una
limitada capacidad de enfrentamiento al estrés provocador, propensión a la
ansiedad y a subsecuente descompensación emocional, dificultades ocupacionales
e interpersonales.
Conclusión
El
individuo es influenciado por las personas que les rodean el dependen en la
situación que esta se comporta, no todas las personas actúan de la misma manera
sim embargo los cambios inesperados
voluntarios inmediatos (inconscientes) son variables que está compuesta el ser humano y es una gran
parte que genera polémica al preguntarse porque existen distintos
comportamientos en un individuo conocer si verdaderamente se divide en dos que
se transmiten, primero por la
heredabilidad y porque al criarse en el ambiente él le va formando por ello
cada individuo es único e irrepetible y aun es un individuo inexplicable por
las grandiosas modificaciones que realiza en su conducta en su vida
cotidiana.
Bibliografía
Lores, N. (2013). Conducta humana. Recuperado de (http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1018-130X2001000100006)
Sarabia
Arce, S. V. (2011). Conducta humana. Barcelona. Recuperado de(http://www.cop-asturias.com/blogpir/uploads/file/pdf/Personalidad14.pdf)
José, Rodríguez. (2009 Artículo, Conducta
humana reactiva. Recuperado de (file:///C:/Users/user/Downloads/136-643-1-PB.pdf)
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